Opinión: The Legend of Zelda: Breath of the Wild

The Legend of Zelda: Breath of the Wild

Este ha sido mi primer juego para Nintendo Switch, que adquirí unos días después de comprar la consola el día de su lanzamiento.

Desde un primer momento pensé que era un juego sobrevalorado, ya que todo el mundo lo ponía por las nubes. Los pocos vídeos que vi de este juego no me llamaron demasiado la atención, seguramente porque los juegos de Zelda no me apasionan. Quizá los que más tiempo me tuvieron enganchado fueron Spirit Tracks de Nintendo DS y A Link between Worlds de Nintendo 3DS. He jugado otras entregas para consolas de sobremesa, pero las dejé sin terminar por falta de interés, supongo que por ser bastante repetitivas.

Este Zelda ha sido diferente porque su principal novedad es también diferente: un mundo abierto. La sensación que tuve fue similar al jugar a un Assassin’s Creed o un Watch Dogs: hay misiones principales y secundarias, pero puedes hacer lo que quieras. Te puedes poner a pasear, interactuar con el escenario y los elementos, descubrir partes ocultas del mapeado, etc. Lo atractivo es que Nintendo ha mejorado esta experiencia poniendo su tradicional toque: sorpresas y muchas cosas en principio ocultas por descubrir. Las mazmorras quedan en un segundo plano, y la libertad de poder hacer lo que más te apetezca toma el principal protagonismo.

Gráficos

The Legend of Zelda: Breath of the WildLos gráficos no son los típicos realistas de títulos como GTA, sino que tienen un toque de dibujo animado. Supongo que esto se hace para compensar la carga gráfica, ya que los efectos de iluminación sí me han parecido muy realistas.

Al principio había varias zonas con ralentizaciones, especialmente en los bosques. No me molestó, pero sí me llamó la atención que el primer juego de esta consola, que también ha salido para Wii U, tuviera estos problemas puntuales. Una actualización arregló esto. Aún sigue habiendo algunas zonas muy concretas donde he apreciado ralentizaciones, con muchos árboles, agua y lloviendo. Pero una vez más, no es algo que moleste.

Lo que noto en juegos como este es que los polígonos dejan de notarse tanto como hace unos años. Todo parece más bien un entorno de dibujos animados, más o menos realista, haciendo que la inmersión sea mejor. Los personajes están muy bien integrados en el entorno, las sombras y las luces se pueden usar en ciertas misiones (como por ejemplo al transportar un bloque grande de hielo en el desierto, siguiendo las sombras para que no se derrita).

Algo que sí podría mejorarse es la distancia de dibujado. El mapa es enorme, y cargaría muchísimo una consola tan delgada como la Switch dibujar todos los elementos en distancias largas, pero hay veces que volando no se ve lo que hay en el suelo hasta que el personaje se acerca bastante. Es entonces cuando aparece de golpe un clan de enemigos. Quizás si se pudiese ver desde más lejos se podría haber planeado mejor el aterrizaje.

Sonido

The Legend of Zelda: Breath of the Wild

Los efectos de sonido me han gustado mucho, porque son ante todo realistas. Muy recomendable usar auriculares, porque hay muchos matices que pasarían desapercibidos si no se usan.

En cuanto a la música, no me he dado cuenta al jugar, pero apenas hay. Se escucha el ambiente del entorno, y cuando nos acercamos a una posta o una aldea suena una música característica del lugar. Algo que ha pasado completamente desapercibido para mí. Incluso la pantalla de título es bastante discreta al respecto. Se nota que han querido que fuese algo complementario y no protagonista.

Jugabilidad

The Legend of Zelda: Breath of the Wild

Este es el punto fuerte del juego. El personaje puede andar, correr, nadar, escalar, montar a caballo (incluso en otros animales), luchar, lanzar flechas, etc. Hay muchísimas armas, las cuales son de diversos tipos. Lo mismo con los escudos. También se pueden recoger ingredientes y materiales, y hacer comidas o pociones con ellos. Se puede vender material y comprar. En fin, como buen juego de rol.

Me ha gustado el hecho de poder escalar casi cualquier cosa. El hecho de poder acceder a todos sitios de esta manera. Poder planear desde lugares altos.

Las horas y los días pasan, siendo más peligrosa la noche por salir más enemigos. El sol puede hacer perder energía al personaje si hace mucha calor en el desierto. Las alturas de la noche en algunas zonas pueden obligar a usar otra ropa para protegernos del frío. Y aquí toma importancia el conseguir diversas piezas de ropa por lo que podamos necesitar.

Quizá lo que más me ha gustado es el sistema de combate. Depende de con qué arma y escudo nos protejamos, lo tendremos más o menos fácil. Además los enemigos no actúan todos igual, y hay que tomar diferentes estrategias dependiendo de a quién nos enfrentamos. Es bastante habitual encontrar grupos, con algunos miembros vigilando en un puesto alto que avisan al resto si nos detectan. Aquí es importante acercarse sin que se den cuenta y acabar con ellos con una flecha. Así se puede atacar al resto con posición de ventaja, ya que si entramos a saco es posible que nos hagan bastante daño siendo un grupo grande con armas poderosas.

The Legend of Zelda: Breath of the Wild

He de reconocer que es uno de los juegos que más me ha enganchado. A veces incluso es relajante de jugar, yendo de un sitio a otro y aniquilando bases enemigas para conseguir materiales.

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Acerca de mí

David Morales

David Morales

Me gusta jugar a videojuegos, pero también tengo especial interés en crearlos. Estudié la carrera de informática para dedicarme a ello, aunque después me especializara en otra rama.

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