Mis inicios con los videojuegos

Pong

En mi infancia, recuerdo que uno de mis primeros contactos con los videojuegos fue con máquinas de familiares y amigos.

La primera que recuerdo fue un clon de Pong, puede que fuese la Adman Grandstand TVG-2600 Mk II

Adman Grandstand TVG-2600 Mk II

Los mandos eran cilíndricos, con una rueda para mover los palos del Pong, que se podía jugar en varios modos, como se puede ver en este vídeo.

Otro de mis primeros contactos fue con un ordenador de 8 bits: el MSX, en mi propia casa, era el ordenador de mi hermano.

MSX Sony HitBit HB-10P

Recuerdo juegos como estos:

  • Goody (juego español con un ladrón de protagonista; me resultaba curiosa la luna disparando gotas de agua y que pudieses subirte al metro)

Goody

  • Haunted House (un survival horror tipo puzzle donde había que ingeniárselas para escapar de cada pantalla; me gustaban los enemigos y el sistema de vidas, basado en un corazón que latía cada vez más rápido)

Haunted House

  • Mad Mix Game (un Pac-Man que podía transformarse en animales y objetos)

Mad Mix Game

  • Commando (me encantaba jugar a ser Rambo en aquella pequeña pantalla)

Commando

  • Me gustaba mucho la portada de Jack the Nipper 🙂

Jack the nipper

Un poco más adelante, en casa de mi primo, tuve la oportunidad de jugar en un PC XT con una CPU Intel 8088: un Philips NMS TC 100.

Philips NMS TC 100
Imagen de zonadepruebas.com

Mi juego favorito en aquel PC fue Double Dragon. Me resultaba alucinante que al derrotar a un enemigo con un arma, esta cayera al suelo y la pudiese usar. Los escenarios eran muy interactivos, algo que daba la sensación de mundo abierto.

Double Dragon

También me encantaba la máquina recreativa de Out Run que tenían puesta en un centro comercial. Sentarme en aquel Ferrari y cambiar de marcha con la palanca era alucinante.

Out Run cabinet

Recuerdo también jugar a la NES en casa de un amigo.

NES

De lo que jugué, los que me llamaron la atención fueron Super Mario Bros y Las Tortugas Ninja. Quizá el Mario tuviese una magia especial, era un juego único y divertido. Pero las tortugas ninja tenían también algo especial para mí, yo era muy seguidor de la serie de dibujos animados, y jugar a ser una de ellas me atraía mucho.

Super Mario Bros and Ninja Turtles

Más adelante, en casa de un amigo, descubrí el género de las aventuras gráficas con Maniac Mansion en un PC AT con CPU Intel 286.
Aquel cursor en forma de cruz, la gran cantidad de acciones que se podían realizar con el sistema SCUMM en el que primero marcabas el verbo (como “abre”) y luego el objeto (como “puerta”) me daba la sensación de que con ese juego se podían hacer muchas cosas.
Además se podía elegir unos cuantos personajes y cambiar entre ellos a medida que transcurría la historia.

Maniac Mansion

Un vecino que también tenía la NES se hizo con el Super Mario Bros 3. Aquello ya era otra cosa, mejoraba al original en todo. Parecía casi infinito con esa cantidad de mundos. Ahora Mario podía transformarse en mapache mapache para volar, pero lo que más me sorprendió fue el traje rana.

Super Mario Bros 3

Yo seguía sin ordenador ni consola, mis padres no se lo podían permitir. Recuerdo que encontramos un ordenador de 8 bits en el suelo, cerca de unos contenedores de basura, y tras comprobar que no estaba roto me lo llevé a casa con la esperanza de que funcionase. Pero desgraciadamente no fue así, aunque lo tenía en casa, y eso me hizo ilusión durante unos días.

Un tiempo después, por fin, a mis 10 años mis padres se dispusieron a comprarme mi primera consola. Recuerdo que uno de los sitios donde fuimos a mirar era una tienda de barrio, donde el dependiente me habló maravillas de la Amstrad GX4000, que no era más que un Amstrad CPC en versión consola. Yo no conocía el mundo de los ordenadores de 8 bit, pero aquello me sonó raro y algo que no me sonaba, por lo que la descarté.

Amstrad GX4000

Otro día vi una Sega Master System en Continente (un centro comercial que fue comprado por lo que hoy es Carrefour), y preguntamos por ella. Pero el vendedor nos ofreció la Sega Mega Drive. Nos contó que era una novedad, la siguiente generación, y que los juegos (cito textualmente) “son iguales que los de las máquinas de los bares”. Y es que en los bares españoles entre los años 80-90 siempre solía haber una máquina recreativa (ahora solo hay tragaperras).

Sega Mega Drive

¡Qué gran elección! La consola venía en un pack con el juego Altered Beast. No fue un juego memorable, pero sí una buena toma de contacto en lo que se refiere a calidad y de lo que la consola era capaz. Siendo un juego tan corto (y el único que tenía) me lo pasé decenas de veces, solo tenía 5 pantallas. Pero que mi consola fuese de 16 bits, y tener en mis manos un juego con su carátula dura y esa portada… me encantaba.

Altered Beast cover

Más tarde llegó la Nintendo Game Boy, la versión portátil de la NES, pero con una paleta de colores en tonos verdosos. Una consola que venía con el Tetris incluido, el juego revelación del momento. Aunque la usé sobretodo para jugar en casa, de vez en cuando la sacaba para jugar alguna partida con algún amigo con el cable-link. Sí, lo que ahora se solucionaría con Bluetooth o Wifi antes era con un cable. Recuerdo hacer cola en el centro comercial para probar el Tetris, ¿cómo podía un juego de puzzle tener tanto éxito y enganchar tanto? Otro juego que recuerdo ver en funcionamiento con la consola fue el Gauntlet.

Nintendo Game Boy

Como todas las portátiles de la época, era una devoradora de pilas. Así que acabé usando la famosa batería externa. Y como la pantalla era pequeña y los sprites tendían también a ser pequeños, me acabé haciendo con la famosa lupa con luz (creo que era la Light Boy). El invento una vez todo montado era un trasto que pesaba bastante.

Y justo al año siguiente, a mis 11 años salió el gran juego para Mega Drive: Sonic the Hedgehog, que me regalaron en mi cumpleaños. Un juego que tenía muchas ganas de jugar y del que había leído maravillas. Un buen plataformas con una duración considerable y la velocidad como característica principal (aunque en versión PAL iba bastante más lento que en NTSC). Los colores en pantalla, las animaciones, y sobretodo la música me sorprendieron. Era muy superior a Altered Beast, que acabó siendo sustituido como juego incluido en el pack de la consola.
Fue el juego con el que me gustaba jugar en Navidades desde 1991.

Sonic the Hedgehog

Para terminar con mis inicios con los videojuegos, la última pieza que faltaba era el PC. Tenía la espinita clavada de tener un ordenador en casa, y un amigo me ponía los dientes largos con una aventura gráfica: Indiana Jones and the Fate of Atlantis. Tenía muchas razones para querer un ordenador en casa, pero esa era quizá la más grande de todas. No podía imaginar momento más feliz que estar tranquilamente en casa jugando y saboreando aquel juego.

Indiana Jones and the Fate of Atlantis

Así que de vuelta a Continente mis padres me compraron, a mis 14 años, mi primer PC: un IBM PS/1 que venía con MS-DOS 5.0 y Windows 3.1 pre-instalados, y con sus discos de instalación también incluidos. Qué nostalgia aquellos ordenadores con monitor de tubo, su bajo ruido de funcionamiento, y aquellos manuales y folletos de publicidad que metían en la caja.
Llevaba una CPU Intel 386 SX a 25 MHz. Creo que tenía 2 MB de RAM (megas, no gigas), y creo que el disco duro era de 85 MB. No llevaba tarjeta de sonido, todo sonaba por el altavoz interno.

IBM PS/1

Quizás lo más importante que puedo decir como conclusión a partir de este punto, después de tener mi primer PC, es que quería dedicarme a la informática, aprender a programar videojuegos, y ganarme la vida así. Me saqué la carrera pero no me he dedicado a los videojuegos, aunque a nivel personal espero hacer uno algún día.

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Acerca de mí

David Morales

David Morales

Me gusta jugar a videojuegos, pero también tengo especial interés en crearlos. Estudié la carrera de informática para dedicarme a ello, aunque después me especializara en otra rama.

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